Un nuevo acto, una nueva inauguración, una nueva exposición y un nuevo debate. Y es que los falleros somos así, posiblemente no por la condición de ser falleros, más bien por la condición de ser humanos con todos los defectos y virtudes que ello conlleva.
La Exposición del Ninot es un acontecimiento extraordinario dentro de los actos festivos previstos en las Fallas de cada año. Se nos va dando una pequeña idea del trabajo que está realizando el artista para la comisión con la que se ha comprometido y sirve al mismo tiempo de aliciente para muchos que sacien su sed de ver el arte que está previsto se plante en algo más de un mes.
Como no, la Exposición del Ninot suscita el ya clásico debate de que si los trabajos deben o no ver la luz antes incluso de que la propia Exposición se inaugure. Fotografías, fotografías y más fotografías, no solo de aquellos cuyo gran trabajo muchos saben apreciar y valoran porque entre otras cosas no lo pueden vivir en directo y posiblemente no lo podrán hacer por las circunstancias que sean. Estos últimos, medios digitales, entre lo que me incluyo, siempre son señalados por algún dedo acusador como culpables y es que es muy fácil encontrar de quien quejarse y más si lo encontramos en la puerta de al lado.
Todavía algunos no se ha enterado que existen las redes sociales, un fenómeno que ha convertido a miles de personas en administradores de su propia página web aunque sea de facebook u otras similares hasta tal punto que incluso las instantánea aparece antes en el perfil personal del interesado que en la publicación correspondiente de información.
¿Hay que matar la ilusión de una Fallera Mayor o cualquiera de los representantes infantiles de cada comisión por plasmar la foto de rigor a la hora de la entrega del ninot con su artista?, ¿se debe prohibir que el mismo artista presuma de su trabajo en redes sociales?. Como he explicado anteriormente esta información llega a todos aquellos que por desgracia no podrán personarse en la Exposición del Ninot durante el tiempo que permanezca.
Ya quedaron plenamente contestadas en el ejercicio anterior todas estas preguntas y es que por más instantáneas que se realizaron el número de visitantes a la Exposición fue numeroso, el interés que suscita, pasa por visitarla obligatoriamente por muchas imágenes que se publiquen y así lo entiende el personal.
Bajo mi punto de vista, uno, tiene la costumbre de publicar lo fotografiado posteriormente a la inauguración de la Exposición y en pequeñas dosis diarias hasta que se le acabe el material y durante la duración del evento. Simplemente se trata de una forma de trabajo como ya digo muy personal respetando lo que otros hagan.
La conclusión de todo esto se la dejo a aquellos que saben o creen saber más que un servidor, así que dejémonos de debates y disfrutemos de lo más preciado que tenemos.