Meditando sobre la “La Meditadora”

A principios de marzo las ilusiones por vivir una Fallas de 2020 plenas y con toda la consecuencia de actos, actividades y lo que supone para la ciudad se quedaron desvanecidas brutalmente sin posibilidad de recuperarlas como consecuencia de un mal inesperado que llegó arrasando la tradición de una Fiesta convirtiéndola en silencio y soledad.

Sueca

Las Fallas que en su gran mayoría quedaban por plantar pasaron a la historia como las Fallas no plantadas y en el caso de algunas ardieron por la voracidad del virus que con su maligna fuerza prendió la llama para hacerlas desaparecer vilmente.

En aquellos días de desesperanza, en la Plaza, centro del arte efímero por excelencia se podía contemplar esa soledad en el busto de una mujer que no podía expresarse por tener su boca tapada y también por ser el símbolo de una guerra perdida, solo le faltaba llorar, como lo hicieron muchos falleros y valencianos que la contemplaron hasta su traslado. Lagrimas si cayeron por su rostro camuflándose con la lluvia que la bañaba, aquella noche inolvidablemente triste en la que veía como parte de su cuerpo prendía a poca distancia.

(Foto: Gremio de Artistas Falleros)

Con el paso de los días y tras su traslado a buen recaudo se especulaba mucho sobre su futuro, entre ellas la de que formará parte de una fiesta de fin de año en la que sería devorada por las llamas poniendo fin a un nefasto ejercicio de las Fallas de 2020.

Mientras tanto, sus creadores Jose R. Espuig y Manolo Martín, grandes artistas que nos han dado siempre lo mejor de su saber hacer, abogaban por la reconstrucción de “La Meditadora” con la ayuda del consistorio, si así lo consideraban. Posiblemente no haya peor castigo para un artista que no ver su obra acabada y ni contemplada por el publico al que va destinada. Hasta tal punto los deseos de José Ramón y Manolo eran tan profundos de ver su obra en la Plaza más emblemática de la ciudad, que decidieron presentarse al nuevo concurso para poder optar a volverla a plantar en el 2021.

Las decisiones de los jurados son inapelables y en esta ocasión la opción de “La meditadora 2021” quedó descartada para decepción de muchos que querían volver a ver renacer ese símbolo de las Fallas 2020. Posiblemente no hubiese sido la mejor Falla plantada en la Plaza del Ayuntamiento, posiblemente el curso de la ley obligue a la convocatoria de nuevo concurso al que libremente pudieran presentarse todos aquellos candidatos que así lo quisieran. Seguro que el proyecto de Alejandro Santaeulalia y Antonio Segura «Dulk» merecía ganar el concurso y así lo pudimos comprobar en la presentación de los proyectos municipales.

Lo que si que está claro es que “La meditadora” también se merecería una segunda oportunidad. Una oportunidad de lucir con todo su esplendor y ver la obra definitivamente acabada por lo que significa es.

Su destino ha cambiado y su recompensa será que llegue su fin en un gran día de Fallas como puede ser el de la Crida, (a finales de febrero) al menos así se ha anunciado. Esta, entre las muchas decisiones que se pudieran adoptar tal vez sea de las más acertada, mucho mejor que no que acabe su vida entre gritos de celebraciones, botellas de alcohol y música ensordecedora.

Pero, muchos también se preguntaran, ¿por que no dos Fallas adultas en la Plaza del Ayuntamiento en el 2021?. Siendo este un año histórico como lo es para las Fallas de Valencia, ¿por que no hacerlo más aún retando a la adversidad y venciendo los peligros que nos obligaron a retroceder? ¿por que si se plantan dos fallas infantiles, porque no dos adultas?. Todo ello en base siempre al mandato de las autoridades sanitarias.

Regne

 

Las Fallas que desaparecieron bajo el fuego en la plantà de 2020, léase, Na Jordana, Cuba – Literato – Azorin y Reino – Duque de Calabria, recibirán una ayuda económica adicional para que puedan lucir con todo su esplendor en las distintas demarcaciones. Cosa por otra parte lógica, de alguna manera merecen esa ayuda y sobre todo para que el concurso en Especial no se vea desvirtuado. Y la pregunta es: , ¿se podría haber aumentado esa ayuda para la reconstrucción de la meditadora?

Tan solo se trata de una reflexión. He leído que: “la meditación se caracteriza normalmente por tener un estado de concentración sobre la realidad del momento presente”. Posiblemente más de uno o una haya meditado sobre el momento presente de “La meditadora”.

Artículo de opinión: Roberto Gómez Baldaquino

Autor entrada: hablemosdefallas